Crece el control de actividades criminales de la Mara Salvatrucha

Judith García Aura

Tapachula, Chiapas.- Con apoyo de células de la Mara Salvatrucha, grupos criminales chinos, burlan las 48 estaciones migratorias de la frontera sur de México para trasladar la mercancía que comercializan en Tepito.

Con productos –zapatos, ropa y perfumes de “marca”- o el 10 por ciento del valor del cargamento cuando se trata de bisutería, los contrabandistas pagan a los enganchadores –organización integrada por la Mara-, para introducir la mercancía durante la madrugada, a través del Río Suchiate.

De acuerdo con investigadores del Colegio Frontera Sur, en el último año, se registró un mayor movimiento de contrabando chino en esta región. “Es fácil evadir la vigilancia en la frontera. No se puede cubrir los mil 149 kilómetros de longitud que tiene. El gobierno mexicano necesitaría invertir mucho dinero para habilitar más estaciones y contratar gente”.

La Mara Salvatrucha opera de manera coordinada y rápida en ambos lados de la frontera del sur. “La mercancía llega de China a Guatemala y de ahí es transportada hasta la orilla del Río Suchiate. A través de botes pasan a nuestro país. Los puntos de entrada al territorio mexicano se ubican entre cinco y 40 kilómetros de distancia de dónde se localiza cada estación migratoria o dónde la vigilancia es escasa.

“Ya en tierra utilizan más de 60 rutas para evadir los operativos o puntos de revisión en el estado. En el municipio de Suchiate, el transporte se pierde entre las 214 comunidades. Cambian de camiones entre cada pueblo y pueden esperar hasta 48 horas varados. El modus operandi dependen de las revisiones y la cantidad del cargamento”. Indican que este mismo método lo utilizan para el tráfico de personas, droga y armas.

Según testimonios de los pobladores, utilizan como vías de tránsito algunas regiones como Nuevo Dorado, Jesús Carranza, la Libertad, Miguel Alemán, Cuauhtémoc, Ignacio López Rayón, Benito Juárez, Ciudad Hidalgo, Barra de Cahoacán, Municipio de Frontera Hidalgo, veinte de noviembre, El gancho y Campito,

“Durante la madrugada, decenas de trailer o camiones de redilas de van de pueblo en pueblo para despistar. La mercancía llega a la ciudad de México con tres y cuatro días de diferencia entre uno y otro cargamento para no llamar la atención”.

A decir de los investigadores y lugareños, el Río Suchiate se ha convertido en la alternativa para transportar el contrabando chino cuando “les pasan el pitazo” de operativos tanto en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) como en los puertos, por lo que se ven obligados a desviar su trayecto. “Les sale más caro a las organizaciones criminales, pero es más segura la ruta por Guatemala”.

Los contactos de los contrabandistas inician en la ciudad de México. “Integrantes de la mafía china que operan en Tepito, son en su mayoría propietarios de locales o centros de distribución. Entre diez y quince veces al año que viajan a su país por productos, contratan a las células de la Mara en caso de contingencia.

“Algunas veces antes de viajar a China, los contrabandistas ya tienen conocimiento de la hora y el lugar donde las autoridades federales realizarán los operativos. Desde aquí, hacen sus contactos con los enganchadores para ultimar detalles sobre el tipo de cargamento y cantidad para tener listo el transporte”.

Francisco Herrera León, Presidente de la Comisión de Asuntos Fronterizos Sur del Senado de la República, afirma que los agentes y autoridades migratorias participan en estas operaciones delictivas.

“Esto no es privativo sólo en la frontera Guatemala. Hay que hacer una revisión a fondo de las aduanas del país porque hay serie de irregularidades. Aquí tanto la Secretaría de Hacienda y Crédito Público como el Instituto Nacional de Migración debe poner más empeño ahí y vigilar a su personal”.

Cabe destacar que durante este sexenio, Instituto Nacional de Migración (INM) contempla la construcción de 14 nuevas instalaciones migratorias para la frontera sur del país, para tener un mayor control del flujo migratorio.


CONTROL DE LA PLAZA

Ex funcionarios de migración del estado, explicaron a El Sol de México que la Mara Salvatrucha ha perfeccionado en los últimos años, su modo de operar. “De simples pandilleros se han convertido en un grupo de delincuentes bien organizados. Pasaron de cobrar cuotas y permisos de acceso a los inmigrantes centroamericanos a tener el control del tráfico de armas, droga y personas”.

“El negocio les bajó cuando después de que azotó el huracán Stan, se llevó el puente del ferrocarril que llega hasta Veracruz. Ahí, se colgaban cientos de centroamericanos y todos tenían que entrarle para tener acceso a territorio mexicano. Tuvieron que buscar opciones y el trabajo de enganchadores se volvió muy productivo, porque no solo pasan a ilegales, sino también todo tipo de mercancía que sea bien pagada”

Indicaron que sólo en algunas regiones de San Cristóbal de la Casas, se observan a imitadores de las Maras, no sólo en la vestimenta sino también en los actos de pandillerismo. Sin embargo, no llegan a los niveles de agresión de la banda de pandilleros centroamericana.