Judith García Aura
Lago de Guadalupe, Cuautitlán Izcalli.- La iglesia católica en México se defiende frente a los escándalos de violación al celibato cometido por sacerdotes y asegura que en la institución “no hay ángeles sino hombres de carne y hueso”.
El obispo Auxiliar de Guadalajara, José Luis Trinidad González señala sin pudor: “reconocemos con humildad, pero también con valentía de que nos falta ser más fieles al evangelio tanto a sacerdotes como laicos. Tenemos que revisar por eso a fondo todo”.
“La iglesia católica es una institución divina y humana. Que a veces lo humano parece resaltar más que lo divino. La iglesia católica no es una congregación de ángeles. Es una comunión de personas llamadas por el bautismo, por la comunión, por la fe de cristo.
Entonces, sintetiza, la iglesia es un santa, católica y apostólica, y cuando uno subraya Santa –remarca- también hay que decir que es Santa y pecadora, que no se nos olvide eso”.
Y justifica: Si dios hubiese querido una iglesia de Angeles, pobres de nosotros, o digo por mí, el ángel del paraíso (me hubieran dicho) largo, aquí no entra usted. Entonces, es una iglesia de seres humanos: hombres y mujeres. Unos muy santos, otros menos y algunos pecadores como yo.
El obispo auxiliar tapatío responsabilizó a las familias por no transmitir la fe a los hijos.
De hecho, precisó, palpamos que en muchos hogares no se esta transmitiendo la fe, se están trasmitiendo ideas, doctrina, buenas costumbres, peor no alcanza a ser fe.
Sin entrar en ningún detalle, pregunta: ¿Qué hace una institución humana, ante un problema, ante una situación difícil, que afecta a un sacerdote o a un obispo? Y se responde: Entra en la prudencia dos veces milenaria de la iglesia católica. Estas actitudes comportamientos de la iglesia católica están históricamente documentados.
En el caso de Carlos Suárez Cáseres -quien fue destituido hace dos años de la diócesis de Zamora, por presunta violación al celibato- explica que esta situación fue examinada, investigada y aclarada. “Cuando se aclaró todo, se encontró explicaciones a algunos cuestionamientos, como dicen aquí las leyes mexicanas: dispense usted y regrese a su trabajo…”.
Por desgracia, concluye el prelado, para las instituciones humanas, tenemos que entrar en situaciones difíciles, pero siempre resolverlas con mucha justicia, con paciencia y caridad.
Integrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), eludieron los cuestionamientos sobre motivos y cantidad de obispos que han sido retirados de sus ministerios y luego restituidos, por cometer violaciones como el caso del padre Carlos Suárez Cáseres, ahora nombrado obispo auxiliar de Morelia.